«3 caminos»: un insulto subvencionado al peregrino

Este es el título original de la crítica que he escrito para Gronze.com. He leído muchos de los comentarios en la web y en Facebook, incluso algunos correos. Agradezco sinceramente vuestras palabras y buenos deseos y os los devuelvo, pero ante todo me alegro de haberme podido expresar y de haber transmitido lo que muchos sentimos. No hace falta explicar más porque somos peregrinos.

Esto es un añadido a la crítica, más personal, que es aquí donde tiene su lugar.

Creo que en el artículo lo dejo claro desde el principio, pero nunca está de más repetirlo: no se trata (ni aquí, ni en ningún sitio) de juzgar quién hace «bien» o «mal» el Camino. Me parece un debate estéril que nos desconecta todavía más, de los demás y de nosotros mismos. Me guardo mucho de alimentarlo porque no va conmigo.

Sonará a tópico, pero es verdad: hay tantos Caminos como peregrinos, y cada uno lo hace lo mejor que sabe y necesita para evolucionar, ya duerma en hoteles o albergues, lleve o no la mochila o salga de Sarria, de Saint-Jean o de su casa. Como a todo el que lo haya conseguido, supongo, me ha costado muchísimo dejar de juzgar porque para ello he tenido que dejar de juzgarme a mí misma, y aún estoy aprendiendo. Pero eso no implica dejar de tener criterio. Al contrario: significa saberlo aplicar… eligiendo.

Lo que como persona y peregrina no puedo ni voy a acallar es la indignación que siento al ver cómo quienes velan por el Camino como instituciones públicas subvencionan tal falta de respeto. En nuestro nombre. Y con nuestros medios.

No es tanto por la calidad de la serie como por lo que pretende: vender algo que no es real (por suerte). Si de verdad importaba transmitir los valores genuinos del Camino, ¿por qué la Xunta de Galicia y el Xacobeo no se interesaron por la opinión de los peregrinos? Y si lo hicieron, peor aún, porque ante la crítica mayoritariamente demoledora, si en algún momento la escucharon solo nos queda deducir que se la pasaron por la catedral de Santiago. Ergo, los intereses son otros con los que los peregrinos NO nos identificamos.

Me he permitido ilustrar este post con la foto de mi perfil de Instagram que más likes ha tenido con diferencia (mil y pico) para que sea más fácil de entender: señores de la Xunta y el Xacobeo, lo que funciona es lo auténtico. Esas tres fotos ni siquiera las tomé para subirlas. Eran para mi familia. El Camino va de eso. BASTA DE SUPERCHERÍAS.

Me considero una persona con amplitud de miras, pero con la manipulación NO trago. Porque de la manipulación al dogmatismo hay un paso que por desgracia ya se ha dado en demasiados campos. Mientras haya peregrinos, en el Camino no será el caso. Ni por ello vamos a dejar de pronunciarnos.

Buen camino.