edición limitada

edición limitada nace fundamentalmente de dos ideas: la de que las emociones y la comunicación son la base de nuestra vida y la de que todos somos un ejemplar único con una historia irrepetible que merece ser compartida. Es un proyecto de educación para la vida con un propósito: promover el bienestar global.

edición limitada es el medio por el que ayudo a mejorar la calidad comunicativa de publicaciones y contenidos para financiar mi proyecto de educación emocional. Mediante edición limitada pongo mis competencias (como editora profesional) y mi historia de vida (como persona y peregrina) al servicio de otros proyectos relacionados con el bienestar.

El bienestar integral como destino.

La comunicación y las lenguas me han llamado la atención desde pequeña; de mayor he entendido que me fascinan por lo que nos dicen sobre la condición humana y su relación con el mundo. Más tarde aún, mi propio proceso de crecimiento personal me ha llevado a tomar conciencia de la importancia de la educación emocional para el equilibrio y el bienestar, tanto emocional como físico y mental: la prevención es la receta que urge aplicar para aprender a gestionar eficazmente las emociones y nuestra manera de comunicar.

Las emociones y la comunicación condicionan todo lo que nos pasa. Al entender cómo funcionan y aliarlas en la práctica, nos concedemos un poder inmenso: el de decidir sobre nuestras vidas con más confianza y seguridad.

Ambos elementos son clave para desarrollar la autonomía emocional, que cuando falta se traduce en relaciones de dependencia, de malestar y de incoherencia: de dependencia emocional —lo opuesto a la autonomía— con las personas, las situaciones y cualquier «droga»; de malestar respecto a nuestro cuerpo, a menudo, y a cómo nos sentimos por dentro, y de incoherencia entre lo que pensamos, lo que sentimos y cómo actuamos.

Lo primero eres tú porque sin ti no hay nada.

Tomar conciencia de lo que no funciona y cambiarlo en profundidad es el único modo de mejorar, como personas y como sociedad.

Hacerlo por medio de nuestra propia historia y de lo que hemos aprendido de ella fomenta la responsabilidad: nos convierte en protagonistas del relato de nuestra vida y nos invita a reconocernos como lo que somos, a hacer de cada paso un logro y a compartirlo para aprender y acompañar. ¿Te animas a sumar?