Te cuento

Mi historia…

Después de trabajar más de seis años en el mundo de los libros me di cuenta de que mi vocación no se ceñía a revisar textos: consistía en sacar lo mejor de ellos. Entendí que el trabajo del editor es tan importante como el de la comadrona: los escritos no son suyos, pero con él es más fácil que vean la luz en condiciones.

Sumado a mi curiosidad innata por conocerme mejor y crecer como persona, este descubrimiento me llevó a cuestionarme muchas cosas. Cosas muy serias. Mi vida entera, prácticamente.

Hubo un momento en el que la vida me replanteó en cuerpo y alma y me invitó a tomar decisiones. Para hablar de ello con calma, yo la invité a pasear.

Hicimos juntas el Camino de Santiago y llegamos al fin del mundo. Anduve perdida a pesar de las flechas. Hasta que empecé a asomar de vez en cuando por el camino… y me encontré.

Clickie se ha convertido desde entonces en mi compañera inseparable de viaje. Y en una compi de camino diferente para quienes ven en ella al niño que les gustaría (volver a) ser.

Reconciliarme conmigo no fue una opción: era cuestión de supervivencia. Olvidamos con frecuencia que el cuerpo, muchas veces, es lo último que duele: la enfermedad es a menudo su recurso de emergencia para obligarnos a parar. La supervivencia emocional también existe; por desgracia, no solemos prestarle atención hasta que grita.

… Y la nuestra

El Camino de Santiago no lo es todo, aunque a menudo supone un antes y un después en tu trayectoria vital.

Antes de jugar a los peregrinos jugué muchos años a ser muchas cosas. Fui alumna, estudiante, becaria, viajera, trabajadora, emprendedora, extranjera, paciente y enferma, y lo que me dejo. El orden es aleatorio; a menudo fui disfrazada de varias cosas a la vez.

De Clickie he aprendido que disfrazarse mola un rato, pero que si vas disfrazado todo el tiempo es probable que un día no te reconozcas en el espejo. Después de encontrarme por el camino le prometí ser siempre yo. Y a mi niña no le puedo fallar.

Caminar conmigo es la decisión más sabia que he tomado hasta ahora. Caminar contigo es el viaje más bonito del mundo: el que recorres a lo largo de la vida siendo tú de verdad.

En este punto es donde probablemente confluyen mi historia y la nuestra. O sea: la tuya, la mía y la de muchas más personas con ganas de crecer, aprender y enseñar. Si has llegado hasta aquí, quizá te identifiques con algo de lo que cuento. Sea o no el caso, ¡seguro que tienes mucho que aportar!

No importa en qué etapa del camino nos encontremos. La vida es un aprendizaje continuo en el que las emociones y la comunicación son básicas en cada paso hacia el bienestar.

Mi sueño es retornar a la vida, mediante la educación emocional y comunicativa, gran parte de lo que me brinda: conciencia, recursos y autenticidad. Enriquecerlo mediante la experiencia no es un trabajo: es un compromiso. Devolverlo, una responsabilidad.

edición limitada : eres historia nace del deseo de aunar vocación y servicio. Es un proyecto de educación para la vida con un propósito: fomentar el bienestar global.

Lo mejor de este sueño es que es compartido. Además de que, cuanto más crece, más tiene por ofrecer y donde llegar. Y para eso te necesito. Todos nos necesitamos. ¿Sumamos?